Para levantar una columna de ladrillo lo primero es trabar bien las hiladas. La traba significa que el ladrillo de arriba nunca cae justo sobre la junta del de abajo. Desfasalo siempre, asi la carga se distribuye pareja. Las medidas más comunes son 24x24 cm (un ladrillo y medio de ancho) y 36x36 cm (dos ladrillos). Usá nivel y plomada en cada hilada, no te confíes a ojo.
El refuerzo vertical es clave: meté hierro de 8 mm en los huecos que dejan los ladrillos huecos o perforados. Cada dos o tres hiladas llená esos huecos con hormigón líquido 1:2:3. La zapata de base tiene que ser de 40x40x20 cm como mínimo, con cuatro hierros de 8 mm trabados con estribos de 6 mm cada 20 cm. Dejá fraguar la base una semana antes de arrancar la columna. Si la columna va a quedar a la vista, elegí ladrillos de primera calidad y hace las juntas de 1 cm bien parejas.
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— Edgard Tagliabue, albañil uruguayo.