El pulmón y la garganta son dos partes de la chimenea que mucha gente se saltea, pero son fundamentales para que el fuego tire bien. La garganta es el espacio angosto justo arriba del hogar, de 15 a 20 cm de alto, y el pulmón es la cámara de expansión que viene después, de 30 a 40 cm de alto. Juntos forman el sistema que regula el tiro de la chimenea.
La garganta va justo arriba de la boca de hogar. Es como un cuello que obliga al humo a acelerarse. La hacés de 15 a 20 cm de alto, con las paredes derechas, sin inclinación. Después de la garganta viene el pulmón, que es una cámara más ancha donde el humo se expande y se enfría un poco antes de salir por el ducto. Esto evita que las chispas lleguen al techo y mejora la combustión.
Dimensiones exactas
- Garganta: 15 a 20 cm de alto, mismo ancho que la boca
- Pulmón: 30 a 40 cm de alto, 10 cm más ancho que la boca de cada lado
- Transición del pulmón al ducto: con suave curvatura, sin bordes filosos
- Mortero refractario en toda la garganta y el pulmón
Consejos de construcción
Revestí bien la garganta con mortero refractario porque ahí se concentra el calor más intenso. Si usás ladrillo común se te va a cuartear a los pocos usos. Para el pulmón, asegurate de que las paredes internas queden bien lisas, sin salientes donde se pueda agarrar el hollín. Cuanto más liso esté, mejor va a ser el tiro y menos mantenimiento vas a necesitar.
Un detalle que aprendí con los años: en la transición del pulmón al ducto, no hagás un escalón brusco. Redondeá suavemente el encuentro con una capa de mortero refractario. Eso evita turbulencias y hace que el humo salga más limpio. Después de construir, probá el tiro con un papel encendido antes de cerrar todo.
Tambien te puede interesar
Si encontraste errores ortograficos deja un comentario y lo corregimos.